No podemos dejar de lado los acontecimientos relacionados a la sentencia de La Manada, en especial al oír ayer en la Sexta noche a una tertuliana abogada penalista,  llamar de retrógrados a los demás tertulianos,  defendiendo una práctica sexual como es el gang bang,  solo para justificar que la víctima disfrutaba… Confundiendo una práctica sexual consensuada  con un acto DE VIOLACIÓN GRUPAL. Ha sido Elisa Beni quien ha dado luz al debate hablando de los niños y el acceso al porno duro con Internet al alcance de un click,  sexualidad que no comprenden y necesitan urgentemente de abordaje de educación sexual en la escuela. Si a esa incomprensión  le sumamos discursos de adultos como Barbara Royo, no solo no comprenden sino confunden, básicamente porque en materia sexual suspendemos como sociedad por tanta represión. A mi modo de entender urge hablar de sexualidad a temprana edad, de igualdad, normalizar los distintos gustos sexuales o filias y principalmente educar que en el sexo no hay pecado siempre que haya consenso y placer por parte de todos los involucrados.

La premisa del Gang Bang es el placer de la mujer

A esta abogada penalista que ayer se dedicó a juzgar e infravalorar a una víctima de violación le explico una cosita, principalmente  para evitar siga dando vergüenza en los plató de televisión.

La premisa del Gang Bang es el placer de la mujer, ella es el centro, la reina. Lo sucedido con La Manada se llama violación grupal. Cinco tíos humillando a una mujer, vejándola y dejándola tirada a su suerte es un acto salvaje, sucio, que demuestra que no estamos frente a cinco hombres, sino 5 cerdos machistas.

Es un hombre cuando su gozo se sustenta en el placer de su pareja sexual, es un macho cuando folla solo para descargar

Comprendo que no todos los hombres está maduros y preparados para un gang bang, en especial porque la clave del mismo es el respeto hacia la mujer y la búsqueda de su placer, por ende el del conjunto. Estos cerdos no realizaron un Gang Bang, básicamente porque no son hombres…Necesitan drogar  o intimidar a una mujer para realizar una práctica violenta, que solo satisface a los violadores, y encima con el agravante de filmar la cacería y compartir el acto despreciable con otros cerdos de la misma condición que ellos.

Para avanzar como sociedad hay que acabar con la tensión sexual no resuelta que tanta violencia genera. La represión nos trae violadores, sádicos, pederastas….todo menos hombres y mujeres libres sexualmente. Todo menos relaciones sanas donde el ego da paso a la satisfacción del otro, donde se deja de lado el onanismo para pensar en el gozo del compañero/a

Sabías que la regla número 1 en el ambiente Swinger es No Es No, y quien no la respeta es automáticamente expulsado. Ojalá la sociedad y su vulgar hipocreasía,  en lugar de juzgar duramente a este colectivo, aprendiera un poco de sus códigos de respeto.