Un inciso antes de empezar, utilizo la palabra swinger como distinción, pero me gusta hablar de parejas o personas liberales.

El motivo es simple, swinger es el intercambio de parejas,  liberales es mucho más abarcativo. Una pareja liberal está más allá del sexo, de la práctica sexual en si misma. Del yo te dejo y tu me dejas. De la fórmula 2+2,  del manual de principiante swinger o de la práctica sexual de moda.

Una pareja liberal se permite fantasear y convertir su alcoba en un lugar para el juego y la complicidad.

Otro punto importante antes de seguir con el tema, eliminemos el concepto de promiscuidad o la visión de “Sodoma y Gomorra”,  que tanto ensucia a las persona del ambiente liberal. Para una pareja liberal no cabe el “todo vale”. Una pareja liberal se forja a través de códigos de respeto muy profundos y consensuados.

Swinger se nace o se hace?

Estoy convencida que se nace, hay una íntima relación entre la fantasía y su necesidad de concreción. Si no existe el deseo, la motivación, la lascivia se podría despertar, pero se corre el peligro de poner a tu pareja en situación de aceptación. Un ejemplo, uno de los dos de la pareja desea jugar y el otro no. Se incita al juego, pero no nace de las necesidades de ambas partes, pudiendo convertir la experiencia en nada agradable  para el que no está convencido, simplemente lo hace por complacer a su pareja. Es el error más frecuente, no estar en la misma frecuencia. Partimos de relaciones sanas, de sexualidad sana y hablamos de libertad. Nunca hay que coaccionar al otro en su libertad de decisión.

El otro error es  creer que la experiencia swinger puede salvar a una pareja, nunca tan lejos de la realidad. En este tipo de experiencia es fundamental la cohesión de la pareja, es un juego solo apto para relaciones sólidas con ganas de aportar fantasía, de sumar experiencias a una relación completa.

Cómo nace el deseo de a dos?

Si hay comunicación en una pareja, surgirán las conversaciones sobre las fantasías de cada uno y seguramente entre las fantasías de uno y del otro,  se encuentra un lugar en común. Desde allí debe comenzar todo, desde la conjunción de ambos deseos. A partir de allí las posibilidades son infinitas e inimaginables.

Cuando una pareja rompe con el concepto erróneo del sexo solo como vehículo de amor y no de placer, su mente queda libre de prejuicios. Cuando una pareja puede romper con los celos absurdos y sentido de pertenencia sobre las personas, entra en otra dimensión. En una dimensión donde solo existen dos personas únicas e irrepetibles, que forman una pareja única e irrepetible, donde su eje es la equidad y su motor la complicidad.

Y tú, te animas a cumplir  fantasías con tu pareja?

Os dejo más info para curiosos. El código swinger

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